Todo empezó con una imagen en internet. Una bici cargada para varios días de ruta, que no se parecía a nada que hubiera visto antes. Sin alforjas gigantes, todo integrado, liviana, manejable.
En 2015 en Argentina casi ni existian estos bolsos, así que empecé a fabricar.
Arranqué haciendo pruebas, venía de fabricar mochilas de montaña, así que algo sabía de telas y costuras, aunque los bolsos de bikepacking eran un mundo diferente. Me arriesgué y compré una máquina industrial sin saber usarla. Aprendí en el camino.
Hoy el taller tiene tres máquinas industriales y un catálogo que cubre prácticamente todo el setup de una bici de bikepacking.
Cada bolso que sale de acá pasó por mis manos de principio a fin. Sin intermediarios, sin fábrica, sin socio. Solo el taller y las ganas de hacer algo que dure.